jueves, 7 de mayo de 2015

Oda al libro

"El libro es fuerza, es valor;
es poder, es alimento;
antorcha del pensamiento
y manantial del amor.
El libro es llama, es ardor;
es sublimidad, consuelo,
fuente de vigor y celo,
que en sí condensa y encierra
lo que hay de grande en la tierra,
lo que hay de hermoso en el cielo"

Rubén Darío, "Poemas de juventud"

El milagro de existir

"Ser, nada más. Y basta.
Es la absoluta dicha.
¡Con la esencia en silencio
Tanto se identifica!


¡Al azar de las suertes 
Únicas de un tropel 
Surgir entre los siglos, 
Alzarse con el ser, 

Y a la fuerza fundirse 
Con la sonoridad 
Más tenaz: sí, sí, sí, 
La palabra del mar! 

Todo me comunica, 
Vencedor, hecho mundo, 
Su brío para ser 
De veras real, en triunfo 

Soy, más, estoy. Respiro. 
Lo profundo es el aire. 
La realidad me inventa, 
Soy su leyenda. ¡Salve!"

Jorge Guillén, Cántico espiritual

viernes, 25 de octubre de 2013

Maravillas

OTRO POEMA DE LOS DONES

"Gracias quiero dar al divino
laberinto de los efectos y de las causas
por la diversidad de las criaturas
que forman este singular universo,
por la razón, que no cesará de soñar
con un plano del laberinto,
por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises,
por el amor, que nos deja ver a los otros
como los ve la divinidad,
por el firme diamante y el agua suelta,
por el álgebra, palacio de precisos cristales,
por las místicas monedas de Ángel Silesio,
por Schopenhauer,
que acaso descifró el universo,
por el fulgor del fuego
que ningún ser humano puede mirar sin un asombro antiguo,
por la caoba, el cedro y el sándalo,
por el pan y la sal,
por el misterio de la rosa
que prodiga color y que no lo ve,
por ciertas vísperas y días de 1955,
por los duros troperos que en la llanura
arrean los animales y el alba,
por la mañana en Montevideo,
por el arte de la amistad,
por el último día de Sócrates,
por las palabras que en un crepúsculo se dijeron
de una cruz a otra cruz,
por aquel sueño del Islam que abarcó
mil noches y una noche,
por aquel otro sueño del infierno,
de la torre del fuego que purifica
y de las esferas gloriosas,
por Swedenborg,
que conversaba con los ángeles en las calles de Londres,
por los ríos secretos e inmemoriales
que convergen en mí,
por el idioma que, hace siglos, hablé en Nortumbria,
por la espada y el arpa de los sajones,
por el mar, que es un desierto resplandeciente
y una cifra de cosas que no sabemos
y un epitafio de los vikings,
por la música verbal de Inglaterra,
por la música verbal de Alemania,
por el oro, que relumbra en los versos,
por el épico invierno,
por el nombre de un libro que no he leído:
gesta Dei per Francos,
por Verlaine, inocente como los pájaros,
por el prisma de cristal y la pesa de bronce,
por las rayas del tigre,
por las altas torres de San Francisco y de la isla de Manhattan,
por la mañana en Texas,
por aquel sevillano que redactó la Epístola Moral
y cuyo nombre, como él hubiera preferido, ignoramos,
por Séneca y Lucano, de Córdoba,
que antes del español escribieron
toda la literatura española,
por el geométrico y bizarro ajedrez,
por la tortuga de Zenón y el mapa de Royce,
por el olor medicinal de los eucaliptos,
por el lenguaje, que puede simular la sabiduría,
por el olvido, que anula o modifica el pasado,
por la costumbre,
que nos repite y nos confirma como un espejo,
por la mañana, que nos depara la ilusión de un principio,
por la noche, su tiniebla y su astronomía.
por el valor y la felicidad de los otros,
por la patria, sentida en los jazmines
o en una vieja espada,
por Whitman y Francisco de Asís, que ya escribieron el poema,
por el hecho de que el poema es inagotable
y se confunde con la suma de las criaturas
y no llegará jamás al último verso
y varía según los hombres,
por Frances Haslam, que pidió perdón a sus hijos
por morir tan despacio,
por los minutos que preceden al sueño,
por el sueño y la muerte,
esos dos tesoros ocultos,
por los íntimos dones que no enumero,
por la música, misteriosa forma del tiempo."

Jorge Luis Borges

(Poema extraído de "El otro, el mismo")

jueves, 24 de octubre de 2013

La historia como Fénix

"El tránsito del orden al desorden y de éste a un orden nuevo en el tiempo, pero antiguo en la idea, es lo que se llama los cursos y recursos de la historia humana, la cual se repite a sí misma, porque renace infatigablemente de sí misma. Por eso la visión histórica de Vico es una visión renacentista, no sólo por ser la culminación teórica de ciertas experiencias, luego disueltas por las ideas claras y distintas, que alborearon en el Renacimiento, sino también porque su eje lo constituye la fe en el renacimiento perpetuo de la especie humana. La historia ha nacido una sola vez con la creación del hombre, pero ha renacido ya muchas veces y parece ir en camino de un renacimiento perpetuo, de una perpetua destrucción y reconstrucción de sí misma."

José Ferrater Mora, Cuatro visiones de la Historia Universal, Alianza, Madrid, 1984, pp. 55-56.


domingo, 20 de octubre de 2013

Autenticidad

"Si logras conservar intacta tu firmeza
cuando todos vacilan y tachan tu entereza;
si a pesar de esas dudas mantienes tus creencias
sin que te debiliten extrañas sugerencias;
si puedes resistir inmune a la fatiga
y fiel a la verdad, reacio a la mentira,
el odio de los otros te deja indiferente,
sin creerte por ello muy sabio o muy valiente...

Si sueñas, sin por ello rendirte ante el ensueño;
si piensas, mas de tu pensamiento sigues dueño;
si triunfos o desastres no menguan tus ardores
y por igual los tratas como a dos impostores;
si soportas oír la verdad deformada,
y cual trampa de necios por malvados usada,
o mirar hecho trizas, de tu vida, el ideal
y con gastados útiles recomenzar igual...

Si toda la victoria conquistada
te atreves a arriesgar en audaz jugada,
y aún perdiendo, sin quejas ni tristeza,
con nuevos bríos reiniciar puedes tu empresa;
y extraes energías, cansado y vacilante,
de heroica voluntad que te ordena: ¡Adelante!...

Si hasta el pueblo te acercas sin perder tu virtud,
o con reyes alternas, sin cambiar de actitud;
si no logran turbarte ni amigos ni enemigos,
pero en justa medida pueden contar contigo;
si alcanzas a llenar el minuto sereno
con sesenta segundos de un esfuerzo supremo,
lo que existe en el mundo en tus manos tendrás
¡y además, hijo mío, un hombre tu serás!"


Ruyard Kipling




viernes, 18 de octubre de 2013

Maestra natura

"Con el tiempo, cada vez que Ged evocaba aquella noche, sabía que si nadie lo hubiese tocado mientras así yacía, con el espíritu ausente, si nadie lo hubiese llamado de una u otra manera, nunca hubiera podido volver. Había sido sólo la muda sabiduría instintiva de la bestia, que lame a un compañero herido para reconfortarlo; y sin embargo Ged creía descubrir en esa sabiduría algo semejante a su propio poder, al de raíces tan profundas como la hechicería misma. Y supo a partir de entonces que el hombre sabio es aquel que jamás se aparta de las otras criaturas, tengan o no el don de la palabra, y con el correr de los años se esforzó por aprender todo lo que es posible aprender, en silencio, de la mirada de las bestias, del vuelo de los pájaros, de los lentos y majestuosos movimientos de los árboles."

Ursula K. Le Guin, Un mago de Terramar, Minotauro, Barcelona, 2007, p. 104.


Apertura existencial

"Pero el miedo a lo inexplicable no sólo ha hecho más pobre la existencia del individuo, sino que también las relaciones de persona a persona están limitadas por él, como si se las hubiera sacado del cauce de posibilidades infinitas a una orilla baldía, donde no tiene lugar nada. Pues no es sólo la pereza lo que hace que las relaciones humanas sean tan indeciblemente monótonas y se repitan sin renovarse de caso a caso; es el miedo a alguna experiencia no previsible, a cuya altura uno no cree haber crecido. Pero sólo quien está hecho a todo, quien no excluya nada, ni aun lo más enigmático, vivirá como algo vivo la relación con otro, y conformará él mismo su propia existencia a fondo."

Rainer Maria Rilke, Cartas a un joven poeta, Alianza, Madrid, 2000, p. 81.