lunes, 23 de septiembre de 2013

El hombre medianero

"El hombre no es de ninguna manera un producto firme y duradero (este fue, a pesar de los presentimientos contrapuestos de sus sabios, el ideal de la Antigüedad), es más bien un ensayo y una transición; no es otra cosa sino el puente estrecho y peligroso entre la naturaleza y el espíritu. Hacia el espíritu, hacia Dios, lo impulsa la determinación más íntima; hacia la naturaleza, en retorno a la madre, lo atrae el más íntimo deseo: entre ambos poderes vacila su vida temblando de miedo. Lo que los hombres, la mayor parte de las veces, entienden bajo el concepto <<hombre>>, es siempre no más que un transitorio convencionalismo burgués."

Herman Hesse, El lobo estepario, Alianza, Madrid, 1984, p. 69.

Saturación informativa

"En una curiosa inversión, propia de los vaivenes y pliegues del mundo contemporáneo, resulta que nos encontramos desorientados, no por una ausencia de conocimiento -como pudo suceder a veces, por ejemplo, en el mundo medieval-, sino por un exceso del mismo. Hay tanta información disponible, tantos modos de conseguirla, tantas perspectivas para interpretarla, que la misma saturación de la información nos lleva a la inmovilidad. Sin poder distanciarnos de la proliferación de datos, nos vemos como un punto más entre otros millones de puntos, incapaces de elevarnos y de moldear la información, de correlacionar, distinguir, separar, jerarquizar. Por ello, en un universo crecientemente complejo, resulta de la máxima urgencia explicitar meticulosos instrumentarios para detectar la dinámica y movediza topografía del mundo contemporáneo."

Fernando Zalamea Traba, Ariadna y Penélope. Redes y mixturas en el mundo contemporáneo, Ediciones Nobel, Oviedo, 2004, p. 41.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Incertidumbre y camino

"Un hombre no llega nunca tan alto como cuando desconoce adónde puede conducirlo su camino.”

Friedrich Nietzsche, Schopenhauer como educador


jueves, 5 de septiembre de 2013

Naturaleza inmaterial de los sueños

"En efecto, el onirismo no está gobernado por ninguna ley del mundo material. Se rige por una causalidad propia, auto-generativa, que proyecta sobre el espacio del psiquismo todos sus escenarios de representación. Y tanto estos espacios soñados como su temporalidad se revelan ilusorios en el momento de despertar, cuando el mundo en el que ocurren todas las secuencias vividas desaparece y se hace patente la ilusión. El tiempo sólo existe en función del espacio. Sin espacio, sin materia ni objetos que lo ocupen, no hay tiempo, pues el tiempo cobra cuerpo y medida en la dimensión espacial del mundo; mientras que en el sueño, espacio y tiempo son meros simulacros, y sólo existen en función de las necesidades que demandan las imágenes anímicas para expresarse. En suma: en las experiencias oníricas no hay espacio ni tiempo, y por tanto, tampoco existe ningún tipo de causalidad espacio-temporal: la temporalidad del onirismo carece de toda sustancia. Los mundos oníricos están más allá del tiempo."

Jacobo Siruela, El mundo bajo los párpados, Atalanta, Girona, 2010, p. 194.



miércoles, 4 de septiembre de 2013

De nuestra conducta con los animales

"El hombre ha de ejercitar su compasión con los animales, pues aquel que se comporta cruelmente con ellos posee asimismo un corazón endurecido para con sus congéneres. Se puede, pues, conocer el corazón humano a partir de su relación con los animales. En este sentido, Horgarth muestra en uno de sus grabados cómo la crueldad puede comenzar con un juego infantil, cuando los niños maltratan a los animales atenazando la cola de un perro o de un gato; en otro grabado representa el desarrollo de la crueldad mediante el atropello de un niño y en el último de ellos la crueldad culmina con un asesinato y se expone así en toda su crudeza al horrendo tributo que acaba por cobrarse la crueldad. Dichos grabados resultan muy instructivos para los niños. Cuanto más nos ocupamos de observar a los animales y su conducta, tanto más los amamos, puesto que tenemos ocasión de ver cómo cuidan de sus crías; de esta forma ni siquiera seremos capaces de albergar pensamientos crueles hacia el lobo."

Immanuel Kant, Lecciones de ética, Crítica, Barcelona, 2002, p. 288.


La fuerza del instinto

"Cuando la casa arde, olvidamos incluso el almuerzo. - Sí, pero luego lo recuperamos sobre la ceniza."

Friedrich Nietzsche, Más allá del bien y del mal, Alianza, Madrid, 1984, p. 95.



domingo, 1 de septiembre de 2013

Sobre manipulación social

"Por lo que se refiere a la manipulación y control sistemáticos de la psique en la sociedad industrial avanzada hay que preguntarse: manipulación y control ¿para qué y por quién? Además de todas las manipulaciones particulares en interés de ciertos grupos de negocios, medidas políticas o camarillas, el objetivo general propuesto es reconciliar al individuo con el tipo de existencia que su sociedad le impone. A causa del elevado grado de super-represión involucrado en tal reconciliación, se hace necesario realizar una catexis libidinal de la mercancía que el individuo debe comprar (o vender), de los servicios que tiene que utilizar (o realizar), de la diversión que debe disfrutar, de los símbolos de status social que tiene que mantener; es necesario porque la existencia depende de su producción y consumo ininterrumpidos. En otras palabras, las necesidades sociales deben convertirse en necesidades individuales, en necesidades instintivas."

Herbert Marcuse, La agresividad en la sociedad industrial avanzada, Alianza, Madrid, 1984, p. 106.


Cometas

Vuelan las cometas
mientras estallan las risas
inocentes de los niños.

Abajo todo es alborozo:
llanuras soleadas por donde corren
intrépidos y jubilosos
quienes perderán algún día
su dulce tesoro de infancia.

Más arriba viajan
ignorantes los cometas:
no saben qué rutas
ni destinos les aguardan;
en su firme itinerario obedecen
el divino compás de una danza 
cósmica infinita.

Dos cielos hay sobre nosotros:
uno es el de los cometas,
océano de aves flamígeras;
otro es el de las cometas,
horizonte adonde los niños
regalan miradas felinas,
tapiz cerúleo donde ahogan
los ecos de sus risas.

Y bajo los dos cielos pasa
fatal o entrañable la vida:
como astros inhumanos,
como ilusiones chiquillas;
bajo un mudo y frío abismo
o un canoro mediodía.

Como cometas, sí, cometas.
Justo así pasa la vida:
como cometas que arrasan
y cometas que acarician.




Absorto en el instante

"El futuro, distancia. No te pierda
lo venidero.
A ti te acerca tu presente. Ser
es estar siendo.
Prisa, apetito de las lejanías,
torpe atropello
de las largas dulzuras del minuto:
da tiempo al tiempo.
A la orilla del río de su calma,
quieto, contemplo.
Por la visión de lo que está delante,
dejo el proyecto."

Pedro Salinas

(Fragmento del poema "Ver lo que veo")