Vuelan las cometas
mientras estallan las risas
inocentes de los niños.
Abajo todo es alborozo:
llanuras soleadas por donde corren
intrépidos y jubilosos
quienes perderán algún día
su dulce tesoro de infancia.
Más arriba viajan
ignorantes los cometas:
no saben qué rutas
ni destinos les aguardan;
en su firme itinerario obedecen
el divino compás de una danza
cósmica infinita.
Dos cielos hay sobre nosotros:
uno es el de los cometas,
océano de aves flamígeras;
otro es el de las cometas,
horizonte adonde los niños
regalan miradas felinas,
tapiz cerúleo donde ahogan
los ecos de sus risas.
Y bajo los dos cielos pasa
fatal o entrañable la vida:
como astros inhumanos,
como ilusiones chiquillas;
bajo un mudo y frío abismo
o un canoro mediodía.
Como cometas, sí, cometas.
Justo así pasa la vida:
como cometas que arrasan
y cometas que acarician.
mientras estallan las risas
inocentes de los niños.
Abajo todo es alborozo:
llanuras soleadas por donde corren
intrépidos y jubilosos
quienes perderán algún día
su dulce tesoro de infancia.
Más arriba viajan
ignorantes los cometas:
no saben qué rutas
ni destinos les aguardan;
en su firme itinerario obedecen
el divino compás de una danza
cósmica infinita.
Dos cielos hay sobre nosotros:
uno es el de los cometas,
océano de aves flamígeras;
otro es el de las cometas,
horizonte adonde los niños
regalan miradas felinas,
tapiz cerúleo donde ahogan
los ecos de sus risas.
Y bajo los dos cielos pasa
fatal o entrañable la vida:
como astros inhumanos,
como ilusiones chiquillas;
bajo un mudo y frío abismo
o un canoro mediodía.
Como cometas, sí, cometas.
Justo así pasa la vida:
como cometas que arrasan
y cometas que acarician.

No hay comentarios:
Publicar un comentario